Cicloturismo a través de la "Valencia exótica"

Cicloturismo en la Comunitat Valenciana
"Pedalea mucho o poco, largo o corto pero pedalea". Eddy Merckx

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imagen ruta ciclo
13-08-2020

Cicloturismo a través de la "Valencia exótica"

Nací en Países Bajos. En mis recuerdos todos los inviernos son fríos, oscuros y grises. De niño, recibíamos en diciembre mandarinas y naranjas deliciosamente dulces, y nos contaban que venían de España, aunque yo todavía no sabía dónde estaba exactamente. Algún lugar del sur de Europa. Tenía algo mágico, algo exótico, y había que hacer un viaje muy largo para llegar hasta  allí.

Unos cuantos años después vivo en la capital naranja de Valencia.
Incluso puedo oler la flor de las naranjas en las calles de la ciudad con fines ornamentales.

Para los verdaderos campos de naranjas hay que salir de la ciudad.
Al norte, a lo largo de la costa hacia Nules y Castellón, donde "la Plana" colorea el verde interminable de todos los huertos, fuimos al año pasado en bicicleta con los niños.

imagen cicloturistas

Ahora buscamos una experiencia similar. Esta vez al sur de Valencia.
Era invierno y el sol brillaba. Un buen día para una excursión con la familia.
Nuestro objetivo de hoy era un viaje por la "Ribera de Xuquer".
En Valencia nos subimos al tren hacia Sueca con nuestras bicicletas, donde el horizonte plano de  interminables  campos de arroz  se transforma en pendientes ligeramente inclinadas, y allí está el río Júcar.

Cruzamos con un hermoso puente arqueado  el río en Sueca, y continuamos nuestro camino a través de un sendero de grava a través del dique. Allí se estaba maravillosamente tranquilo, me recordaba a los Países Bajos donde también se puede recorrer en bicicleta el río, pasando por huertos . Aún las manzanas de aquí tienen un color diferente: ¡naranja!
En invierno se destacan contra las hojas verdes y el cielo azul claro.
¡Tenía que ser la "Valencia exótica" de mi juventud!

imagen ciclo puente

La imagen se completó cuando vi que las hojas de las palmeras se alzaban sobre las naranjas. Hay un par de pequeños bosques de palmeras que parecen una selva tropical en miniatura.

Más adelante, el juego de colores se volvió aun más colorido. Pedaleamos por huertos largos llenos de caquis de color rojo casi fluorescente.

Vimos un pueblo a lo lejos, al otro lado del río. Pero,  las apariencias engañan. En Riola, el río da un giro extraño,  y sin haber cruzado el río de repente vas por casas antiguas hasta el pueblo, un gran lugar para una pausa en un bar del municipio. 

 A las afueras de Riola se encuentra el "azud", una especie de presa en el río donde el agua cae en pequeñas cascadas. En el verano se puede practicar piragüismo, y también es un lugar agradable en invierno.
Los niños (y nosotros) nos divertimos mucho en un parque infantil en el que no faltaba ni una pequeña "tirolina". Desde el columpio podía contemplar todo el río.

imagen pueblo rio

Seguimos el dique pasando pueblos como Polinya de Xuquer y Albalat de la Ribera, Los árboles estaban llenos de fruta, una vista hermosa.

Antes de regresar con  el tren en Algemesí recibimos un mapa en la Tourist Info con muchos más paseos en bicicleta por la Ribera.
Ya vimos nuestra próxima expedición, igual de hermosa: a lo largo de las orillas del Júcar a través de Antella y Sumacarcer hasta el embalse de Tous, en lo alto de las montañas.
 

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